sábado, 11 de abril de 2015

La sal de la tierra, una imagen más humana


La evolución de las nuevas tecnologías  ha proporcionado nuevos soportes que muestran y acercan al público el contenido audiovisual de forma más rápida y amplia. El sector profesional de la fotografía, ha sabido adaptarse a estos cambios para ampliar el concepto inicial de la obra y atraer, de este modo, a un público más diverso.
En los inicios del fotoperiodismo, el fotógrafo Robert Capa contaba con la prestigiosa revista LIFE como medio difusor de su trabajo y, a través de ella, dio a conocer sus principales obras. Entre las más destacadas podemos encontrar  el desembarco de Normandía o la archiconocida fotografía del miliciano que fue disparado en plena guerra civil española.
Pero, más allá de las revistas especializadas, resultaba arduamente complicado (incluso para Robert Capa) que el trabajo fotográfico pudiese llegar a un público más amplio a partir de otros medios.
Y, no es de extrañar, si pensamos que al mismo tiempo se convivía con una fotografía más cercana a la ultratumba, que quedaba en un segundo o tercer plano, como acabó descubriéndose con la fotógrafa y niñera, Vivian Maier. Una fotógrafa estadounidense que realizó, durante  años, fotografías cotidianas de una elevada calidad. Resulta muy curioso que su círculo cercano apenas conociese su afición y mucho menos sus resultados.
Como quedó demostrado, con el hallazgo de un gran número de carretes (aún sin revelar) en una subasta de Chicago: la falta de medios, interés y recursos económicos, hizo que el talento de Vivian Maier quedase olvidado en cajas durante largos años, sin que ella misma tuviese la  intención de publicar sus resultados.
Actualmente, la aparición y rápida incursión del sistema digital ha provocado una renovación del material fotográfico y con él ha dado lugar, además, a nuevos formatos y planteamientos que permiten dar a conocer de forma más profunda la obra personal del autor: libros, souvenirs, exposiciones… o, incluso, películas, son algunos de los formatos que comienzan a utilizarse a este medio.
La fotografía se ha extendido y se ha hecho un hueco en el mercado. Un buen ejemplo de ello, podemos encontrarlo en el fotógrafo Sebastiao Salgado ya que su fotografía de carácter antropológico, ha pasado de estar expuesta en las galerías de arte o libros a llegar a la gran pantalla de la mano del conocido director de cine, Wim Wenders.
La película documental “La sal de la tierra” cambia por completo la percepción que el espectador pudo tener de sus fotografías en un contexto diferente.
Wim Wenders logra integrar al espectador, más allá de las imágenes, en la vida del fotógrafo y  autor. Su película es un lento, pausado y reflexivo making-off que pone voz y forma a unas fotografías que durante años han causado largas reflexiones sobre la bella representación de la miseria humana.
¿Es ético la bella percepción de un niño desnutrido? La eterna cuestión que Win Wenders logra ir resolviendo a lo largo de su documental, con la humanización del fotógrafo que busca algo más que una buena instantánea.
Los soportes han variado, la fotografía estática sigue teniendo validez pero los nuevos medios nos invitan a posicionarnos delante de la obra de manera diferente.
Ya no sirve sólo con mirar, el autor puede conseguir que el espectador logre formar parte íntegra de la obra.

Andrea Ramos.

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